El buitre de Kevin Carter

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Kevin Carter, reportero gráfico que consiguió la fama con una increíble fotografía tomada en áfrica, en 1993, cuando fue enviado a Sudán con un equipo de personas que distribuirían comida en la zona, ya que estaba fuertemente afectaba por el hambre. Carter encontró un niño famélico defecando en las afueras de su poblado, y un buitre lo observaba de cerca. Carter se acercó y esperó el momento adecuado para sacar una fotografía justo cuando el buitre abra las alas. Como no tenía mas que unos minutos antes de que su grupo alzara vuelo, tomó la fotografía que ven en la imagen y se marchó.

La fotografía resultó tan impactante y mostraba de forma tan fría la realidad de esa parte del mundo, que el New York Times la publicó y Carter ganó el premio Pulitzer. La fotografía rápidamente dio la vuelta al mundo. Pero lo que parecía un gran logro en la carrera del fotógrafo de 33 años, se convirtió en su infierno. La fotografía se prestaba a distintas interpretaciones, la mas común era ver al buitre como el capitalismo, el niño representaba la pobreza y el hambre, pero Carter pasó a ser el espectador que mira el problema indiferente. Desde entonces la crítica se ocupó de atacar a Carter, se empezó a decir que él no hizo nada por ayudar al niño y que este fue devorado por el buitre.

Carter se defendía diciendo que la familia del niño estaba a pocos metros de ahí, que el niño no corría peligro. Pero el público fue duro y no dejó de cernirse contra él. Carter era depresivo por distintas tragedias que había sufrido en su vida, la presión del público empeoró su situación hasta que unos meses después, el asesinato de su gran amigo reportero Ken Oosterbroek, finalmente lo hundió en profunda depresión y no pudo mas. Se encerró en su camioneta, habiendo conectado una manguera del tubo de escape hacia el interior, la encendió para respirar monóxido de carbono y morir asfixiado.

Hace poco, se investigó la zona y se buscó la familia de aquel niño. Su nombre era Kong Nyong y murió en 2008 a causa de fiebre, no devorado por el buitre como todo el mundo pensó durante años.

“Estoy deprimido … no tengo dinero para nada … estoy atormentado por los recuerdos vividos de los asesinatos y los cadáveres y la ira y el dolor … del morir, del hambre, de los niños heridos, de los locos del gatillo fácil, a menudo de la policía, de los asesinos verdugos … Me he ido a unirme con Ken” – fragmentos de la nota de suicidio de Carter

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