El caso Gage

Phineas Gage

Phineas Gage

Phineas P. Gage, fue un obrero que en 1848 sufrió un accidente curioso y además histórico. Él estaba despejando rocas en terreno donde debía colocarse vías férreas, ese era su trabajo. Para rocas grandes se las hacía estallar con explosivos, para ello se perforaba un agujero y con ayuda de una barra de hierro se metían los explosivos en el centro de la roca.

En una ocasión este procedimiento falló cuando al meter los explosivos, el fierro rozó con la roca despidiendo una chispa que hizo explotar la pólvora, disparando el fierro directamente a su cráneo y atravesándolo como se ve en la imagen para luego caer a unos 30 metros de distancia. El fierro era de 3 cm de diámetro, un metro de largo, y pesaba 6 kilos. Sorprendentemente Gage no murió ni perdió la conciencia, no solo sobrevivió a una explosión y a una herida mortal, sino que incluso podía hablar mientras lo llevaban al médico. Se recuperó rápidamente y en un par de meses fue dado de alta.

Lo curioso no termina ahí. El doctor que atendió a Gage, estudió su caso por mucho tiempo, y mientras Gage estaba físicamente recuperado, sus facultades intelectuales fueron alteradas negativamente. Gage se volvió irregular, violento, irresponsable, en fin todo lo contrario a lo que era antes de su accidente. Su matrimonio terminó, perdió su trabajo y no podía mantener nuevos trabajos debido a que tenía tendencias a pelear con sus colegas, llegó a matar a 4 personas.

Luego de tiempo llegó a trabajar en un circo, donde exhibía orgulloso su herida y su barra de hierro. Luego de años de vida errante, su salud se deterioró y murió de una crisis epiléptica.

Gage es conocido en el mundo de la neurociencia como una de las primeras pruebas científicas que una lesión en la parte frontal del cerebro puede alterar la personalidad de una persona. Su cráneo y la barra se conservan en el museo de medicina de la universidad de Harvard.

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