El hombre que “podía” vender el mundo

Victor_LustigVictor Lustig fue una persona refinada y multilingüe, nacido en 1890 y mas conocido por ser uno de los grandes estafadores del siglo XX. Una de sus estafas conocidas fue la llamada “Caja de dinero”. Lustig vendía un artefacto, el cual presentaba como una especie de copiador de billetes donde se introducía un billete de 100 dólares y luego de 6 horas el artefacto generaba dos billetes de 100 dólares. ¿Quién podía resistirse a comprar esta cajita mágica luego de ver que realmente funcionaba? El sistema era simple, consistía en que Lustig preparaba la máquina con 3 billetes de 100 dólares, uno para la prueba al momento de vender y un par mas para que la persona que la comprara demore una buena cantidad de horas antes de darse cuenta que fue estafada, suficiente tiempo para que Lustig se hiciera humo con los 30,000 dólares o más que recibía del comprador.

En una ocasión estafó al mismísimo Al Capone, solicitándole 50,000 dólares y prometiéndole duplicar el dinero en 60 días haciendo ciertas inversiones. Al cabo de los dos meses, sin haber hecho absolutamente nada con el dinero, volvió a Al Capone y se lo devolvió confesando que las supuestas inversiones no dieron fruto. Éste se impresionó por su honestidad e integridad y le regaló 5,000 dólares, justo lo que Lustig esperaba que sucediera desde el inicio.

Un día en 1925, los diarios mencionaban lo costoso que era mantener la Torre Eiffel, por lo que estaba siendo muy descuidada, convirtiéndose de a poco en una gran chatarra. Lustig vio una gran oportunidad en esto. Contrató a alguien que le falsificara documentación del gobierno y pactó una reunión ultra secreta en una suite de un prestigioso hotel, con seis empresarios del negocio de la chatarra. Se presentó como el subdirector general del Ministerio de Correos, y responsable de hacer algo con el asunto de la Torre Eiffel sin que el tema sea público, debido a las protestas que generaría en la gente. Ofreció vender el monumento como chatarra argumentando que no iba acorde a los demás monumentos históricos de la ciudad y que su mantenimiento o traslado eran incosteables.

Lustig estudió a los seis y escogió al mas inclinado para realizar la compra, André Poisson. Se reunió luego con él en privado y para dar credibilidad a su historia le dijo que el tema era un secreto de estado, pero además le dijo que no estaba conforme con lo que ganaría él en todo el embrollo. Entonces Poisson entendió que sobornándolo podía segurar su participación. Fue así que cerraron el trato rápidamente y Lustig huyó de la ciudad no solo con los fondos para concesión del mantenimiento de la Torre Eiffel, sino también con un jugoso soborno.

Para sorpresa Poisson no denunció la estafa, tenía tanta vegüenza de su ingenuidad que guardó silencio. Entonces en pocas semanas Lustig volvió a la ciudad y volvió a reunir a otros seis vendedores de chatarra para repetir el timo, pero esta vez si fue denunciado y volvió a huir.

Lustig es conocido como “el hombre que vendió la Torre Eiffel dos veces”. Nunca se supo el monto real de las estafas. En 1935 fue culpado de falsificación de dinero y enviado a la cárcel de Alcatraz, donde estuvo hasta su muerte y donde irónicamente fue el protegido de otro famoso preso, Al Capone.

“Espere a que la otra persona revele sus opiniones políticas, luego diga estar de acuerdo. Deje que la otra persona le revele sus puntos de vista religiosos, luego tenga los mismos.” – Consejos de Lustig para estafadores.

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