Hazaña a pesar de la desgracia

Robert Schlienz

Robert Schlienz

Robert Schlienz, fue un futbolista alemán que inició su carrera a los 16 años. En 1942, su equipo ganó en las ligas menores del Estado de Württemberg. Era un excelente delantero y un gran goleador, pero la guerra se apoderó del panorama alemán y Robert fue llamado a las filas del ejército y destinado al Frente Oriental.

En la guerra fue herido gravemente en la mandíbula por un disparo y fue devuelto a casa. En 1945 volvió a jugar. Debido a que muchos jóvenes deportistas morían en batalla, muchos equipos requerían reemplazos y Robert empezó a jugar como invitado en un equipo hasta que 5 jugadores vitales de éste murieron en la guerra, entonces pasó a ser jugador oficial y llevó a su equipo a una racha increíble. Participó en la Oberliga Sur, convirtiéndose en goleador récord de la temporada 1945/46.

Pero las cosas no serían fácil para este delantero, pues una tragedia estuvo a punto de acabar con su carrera. El 13 de agosto de 1948 su madre falleció y solo un día después sufrió un accidente en carro que le costó su antebrazo izquierdo y tuvo que ser amputado. Esto hubiera detenido a cualquier futbolista debido a que es complicado dominar el balón con una discapacidad así. Pero su director técnico le animó a seguir y ese mismo año estuvo de vuelta en el campo de juego, llevando al equipo a ganar el campeonato de Alemania en dos ocasiones en 1950 y 1952.

Robert siempre entrenaba y ensayaba nuevas jugadas y movimientos para poder jugar pese a su discapacidad. Tenía una verdadera actitud combativa en la cancha y jugando en su equipo llegó a ganar la Copa de Alemania en 1954 y 1958. En algunas ocasiones llegó a jugar en partidos de la selección nacional alemana.

Luego de su exitosa carrera se retiró en 1960, con una increíble marca y siendo un gran ejemplo de autosuperación. Cuando murió en 1995, su entierro fue muy concurrido y casi inmediatamente pusieron su nombre a un estadio, en honor al “gran capitán de los 50″.

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