Masacre en Jonestown

Jim Jones, fundador del TEmplo(click en la imagen para agrandar)

Jim Jones, fundador del “Templo del Pueblo”
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“Templo del Pueblo”, fue el nombre de una secta fundada en 1953 por el estadounidense Jim Jones, en Indianápolis. La comunidad se mudó a California y luego de muchos escándalos e investigaciones por parte de autoridades, en 1974 Jones decidió crear una comunidad utópica en Guyana, donde estaría fuera del alcance de las autoridades estadounidenses y serían libres de edificar un paraíso aislado del resto del mundo, libre del capitalismo, donde vivirían de la agricultura y no tendrían preocupaciones. Para esto compró al gobierno de Guyana una amplia propiedad rural a la cual llamó Jonestown, y convenció a sus mas de 900 seguidores a viajar e instalarse ahí.

La vida en Jonestown, a diferencia del paraíso prometido por Jim Jones, era muy sufrida. Las personas eran mal alimentadas, los niños eran explotados, sufrían enfermedades que no eran atendidas, las personas que no se comportaban según las doctrinas eran castigadas cruelmente. Frecuentemente Jones hacía simulacros de suicidio masivo para probar la lealtad de sus seguidores. Todo esto le hizo ganar a Jones distintas acusaciones externas sobre fraude, tráfico, lavado de cerebro, etc.

En 1978, para hacer las averiguaciones, el congresista estadounidense Leo Ryan y unos reporteros viajaron a Guyana donde se realizaron entrevistas con integrantes del grupo, pero fueron bien recibidos y todo parecía estar en orden. Luego, antes de abandonar la zona, algunos residentes le pidieron irse con él, lo cuál enfureció mucho a Jones, quién tomó esto como una gravísima traición. Entonces Jones mandó asesinar a Ryan y a los periodistas que venían con él, además de los desertores. Un par de horas después Jones declararía necesario realizar un suicidio masivo, y pidió a todos sus fieles cometer el acto y obligar a quienes no lo hagan. Más de 900 personas de todas las edades murieron en este suceso. Las personas tomaron cianuro y mientras algunas lo hacían convencidas de que era un momento de transición guiado por su líder, otras pensaban que se trataba de un simulacro mas, algunas fueron obligadas a tomar el brebaje. Ni ancianos ni bebés se salvaron de esta atrocidad que terminó en un campo de muerte, lleno de personas que se abrazaban mientras agonizaban. Jones para morir, obligó a uno de sus seguidores a dispararle en la cabeza.

“Esto no es un suicidio, sino un acto revolucionario. La muerte solo es el tránsito a otro nivel.” - Jim Jones

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