Salto desde la Torre Eiffel

Franz Reichelt

Franz Reichelt

Franz Reichelt, fue un conocido sastre francés en los inicios del siglo XX. Pionero en la creación de paracaídas. Sus diseños seguían pautas definidas por los diseños de Da Vinci, por lo que era conocedor de ciertas técnicas y sus primeros prototipos tuvieron éxito, aunque probados solo con maniquíes. En una ocasión lanzó un muñeco de un quinto piso evitando que este se estrellara contra el suelo gracias al paracaídas al que fue sujeto. Pero el éxito no le duró mucho, pues los siguientes intentos y modificaciones a su diseño lo llevaron de un fracaso a otro.
Animado por la gran necesidad de un invento que salve vidas en los años en que la aviación estaba en sus inicios y los accidentes aéreos eran demasiado frecuentes, continuó en busca del diseño perfecto.

Convencido de que la causa de sus fallidos experimentos fuera la falta de una plataforma de salto adecuada y lo suficientemente alta, solicitó a las autoridades un permiso para realizar sus pruebas desde lo alto de la Torre Eiffel, la edificación mas alta del mundo en esos años. Extrañamente el permiso le fue concedido ya que se pensó que solo lanzaría maniquíes como lo hacia rutinariamente.

El 4 de febrero de 1912 fue su día. Reichelt sorprendió a todos al anunciar que él mismo saltaría sin ninguna medida de seguridad, confiando su vida totalmente a su paracaídas, ya que estaba seguro de que funcionaria. A pesar que sus amigos intentaron disuadirlo, el continuó firme.

“Quiero probar mi experimento por mi mismo y sin engaño. Tengo la intensión de probar el valor de mi invento” – Franz Reichelt

Un par de videos registraron el salto, lo cual era un lujo en la época. Los testigos del salto murmuraban palabras como loco, suicida, genio, insensato, etc.
Finalmente, el traje no cumplió su propósito y Reichelt murió al caer.

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